El encuentro prometía, pero una vez el balón echó a rodar las expectativas fueron disminuyendo. Fue así, por una parte, porque España sigue su proceso de metamorfosis. Los de Del Bosque buscan más allá de ese fútbol de toque al que tienen acostumbrados, intentando utilizar más las bandas y siendo más prudentes atrás. Por otro parte, Alemania no fue aquella que le metió siete a Brasil y se proclamó campeona del mundo meses atrás. Los de Löw se mostraron indolentes arriba, llegando a ocasionar muy poco peligro sobre la portería rival. En cualquier caso el enemigo del fútbol en Balaídos fue la lluvia. Cayó intensamente y puso el terreno de juego impracticable, lo que deslució la mágica noche que se podría haber vivido.
Cuando todo parecía que acabaría en empate y tras numerosos cambios ejecutados por el seleccionador español, justo antes de llegar al 90, Kroos se sacó un disparo a puerta que terminó en gol. Kiko Casilla, que había entrado minutos antes sustituyendo a Iker Casillas, se vio sorprendido por un bote justo antes de llegarle el balón.
España afrontó el duelo con jugadores no tan habituales, llegando a producirse hasta tres debuts. Uno de ellos lo hizo además como titular. Hablamos de Nolito, que se estrenó en su actual casa al pertenecer al Celta de Vigo. Los otros dos jugadores que debutaron fueron Camacho y Kiko Casilla. El portero, que erró en el gol alemán, no tuvo tristemente el mejor día de su carrera.
La Selección Española terminó así su serie de partidos en el 2014. Ha sido un año nada productivo para un equipo que lo había ganado todo en los campeonatos anteriores. Del Bosque tendrá trabajo en 2015, en busca de un nuevo conjunto que vuelva a poner a España en la cima del fútbol mundial. Para ello hay que modificar ideas y recibir aire nuevo en el equipo, algo que ya se está produciendo.
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| Foto: ideal.es. |

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